Un rincón sagrado junto al San Hilario: la Reserva Don Pedro
Hace apenas unas semanas, fuimos testigos de un pequeño milagro. Visitamos la Reserva Privada Don Pedro, un refugio de naturaleza viva, silenciosa y profundamente conmovedora, ubicada muy cerca de la zona conocida como El Bosquecillo, ingresando por el acceso a Portón Rojo sobre la Autovía Ruta 11.
Guiados por Luis María Mauriño —quien no solo nos abrió las puertas del lugar, sino también su corazón— recorrimos senderos que parecían hablarnos. Cada paso entre los árboles, cada curva del riacho San Hilario, revelaba un secreto guardado con humildad por la tierra y sus habitantes.
No se trató solo de caminar. Fue una experiencia de encuentro. Con lo esencial, con la creación misma, con la belleza que no necesita adornos. Allí, entre la espesura y los reflejos del agua, se respira un aire distinto. Se siente una pausa. Una invitación a ver con otros ojos, a escuchar sin apuro.
La Reserva Don Pedro no es solo un lugar en el mapa: es un lugar en el alma. Un espacio donde todo parece recordarte que la verdadera riqueza está en lo simple, en lo vivo, en lo que no se compra.
Agradecemos profundamente a Luis María por compartirnos su mirada, por guiarnos por los senderos de su historia y por custodiar con tanto amor este pedacito de mundo que vale la pena cuidar.
Volveremos. Porque hay lugares que no se recorren una sola vez. Se vuelven parte del camino.
CONTACTOS Y CONSULTAS: 3704341284 Luis Maria.



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